Crítica de Abzurdah en la Rolling Stone argentina

La revista Rolling Stone fue la primera que descubrió el fenómeno Cielo Latini, aún antes del boom de Abzurdah (ya publicaremos el cielo latini abzurdah Crítica de Abzurdah en la Rolling Stone argentinareportaje completo de Ortelli), os dejo la crítica del libro.

Cuando Juan Ortelli la entrevistó, Cielo Latini era una chica que militaba su anorexia, la proponía, era una adolescente pro Ana. Hoy, un best seller de rápida inserción mediática después, Cielo dice que aquello era una etapa de su vida y lo dice en Abzurdah, su primer libro.

La literatura de digestión rápida no es un fenómeno nuevo en el mercado editorial. Entre los libros publicados en los últimos tiempos dentro del género confesional-de-chica, se pueden mencionar a Ai Lijima y Platonic Sex, a Melissa P. con las Cien cepilladas antes de dormir, y a la próxima avalancha de blogs encuadernados. Abzurdah se inscribe en esa línea: Cielo es una chica de escasos 21 años que narra en forma alternada entre el diario íntimo, la confesión y la charla telefónica sus peripecias como típica adolescente argentina de clase media alta, trastornada por las presiones sociales y familiares.

[ad#deluxe]Hay algo de compulsivo en el modo en el que Latini cuenta su vida: desde el comienzo, parece abrumada por la cantidad de acontecimientos -que incluyen desde el detalle de la canción (“Bocanada”, de Cerati, por ejemplo) que se escucha cuando se despierta en la casa de su chico, hasta la bebida que tomó en determinada ocasión. Porque, además, esos acontecimientos navegan sobre el agitado mar de la neurosis y las patologías alimentarias. Entonces, contarlo todo no es tan fácil.

Entre las dos tramas que teje el libro -la del proceso gordura-flacura-anorexia-dudosa recuperación y la de una turbulenta historia de amor con un hombre unos cuantos años mayor que actúa como catalizador de sus pulsiones más oscuras?hay un lenguaje híbrido: Latini alterna un coloquialismo extremo con formas verbales poco habituales, logrando un pastiche que contribuye a la confusión general. Sin embargo, el libro tiene, cada tanto, frases frescas y desparpajadas y, además, no asume una posición moralizante respecto de los temas que transita. Latini no es tan abzurdah, es casi una post adolescente como tantas otras, y en el caso de su libro, el fenómeno se come al texto.

Por Marina Mariasch