Más problemas con la donación de óvulos

Muchas son las historias que recibimos en Pandeblog, algunas con muchísimos errores ortográficos y otras (pocas) que se pueden seguir, esta es una de ellas:

Hola, soy de Barcelona y tengo 32 años, por casualidad leí el artículo sobre esta chica que donó óvulos y ahora sufre las consecuencias.
No escribo este mensaje para dar mi opinión sobre este tema, pero sí me gustaría explicar mi experiencia como donante ya que creo que en estas clínicas privadas en las que una puede hacer la donación, no sólo te pintan la experiencia como algo fácil, cómodo y sin riesgo para la donante, sino que se esfuerzan en hacerte sentir que estás haciendo una gran aportación a la felicidad de tantísimas mujeres que desean pero no pueden tener hijos.
Yo fui donante de óvulos en Junio del año 2010 en la clínica Dexeus de Barcelona. Mi decisión de hacerme donante fue motivada por la compensación moral ya que yo no quiero tener hijos pero mi cuerpo esta perfectamente preparado para poder hacerlo, y POR SUPUESTO me parece respetable la motivación de cada mujer que decida hacerse donante.Hablé con una compañera de trabajo que ya lo había hecho y tras explicarme todo el procedimiento que ella había tenido que seguir, empecé a plantearme hacerlo o no hacerlo. Por supuesto me parecía totalmente absurdo pasar por todo lo que ella había tenido que pasar (tratamiento, revisiones, continuas idas y venidas a la clínica, etc..) por la cantidad con la que te compensa la clínica por “tus molestias”, cantidad que si no me equivoco estipula la ley. Yo tuve mi propia motivación y sólo me atrevo a aconsejar a todas aquellas mujeres que quieren tener esta experiencia por la compensación económica, que lo piensen muy bien, porque realmente no vale la pena lo que te pagan, por lo que tienes que pasar.

Después de mucho hablar con esta compañera, decidí finalmente donar óvulos y por supuesto a nadie le interesará que tipo de motivación tuve para hacerlo, sólo que lo hice.
Primeramente, la visita para informarme sobre el tema en la clínica me pareció que me quitaba la más mínima duda sobre si hacerlo o no, si es que tenía alguna.
Te explican tu ciclo menstrual, en qué consiste la donación, qué tratamiento has de seguir..qué gran labor haces, qué facil y sencillo es el procedimiento..en fin, cualquier mujer que quiera más detalles sólo tiene que acudir a cualquier clínica donde se hagan donaciones de óvulos y le informarán de primera mano.
En cuanto a efectos secundarios para la donante, en mi caso únicamente me explicaron (muy por encima) que puedes sufrir lo que se conoce como “síndrome de hiperestimulación ovárica” , encargándose por supuesto de remarcarme cada 2 frases, que es algo muy poco común que sólo sufre un 1% de las donantes, y que “a ti no te va a pasar, tranquila, lo que pasa es que mi obligación es explicártelo, pero no te va a pasar”
Después de esta primera visita, decido hacerme donante
y empiezo el tratamiento, las visitas, las infinitas molestias(es fácil informarse del tratamiento, el cuál es a base de inyecciones de hormonas que has de ponerte tú mismo, tema en el cuál no tuve demasiada buena experiencia)en fin,que llega el día de la punción, acudo
a la clínica y efectivamente y tal y como te explican en las visitas, es rápido, indoloro y en mi caso, desperté del sedante que te administran sin problema, sin ningún tipo de molestia, como si no me hubieran hecho absolutamente nada, tanto que la amable señorita que te entrega parte de la compensación económica me comenta que nunca se ha encontrado a una donante que se encuentre tan bien y tan “normal” después de una punción.
Concertamos cita para la revisión (en la cuál te entregan la parte que te queda de la compensación) y me marcho a casa, tan normal y sin ningún tipo de problema.
Llego a casa, como algo y me siento un rato. Lo cierto es que estaba un poco cansada por haber madrugado, los nervios del día,(que por cierto me acompañó mi madre a la punción, madre a la que adoro, respeto y admiro por su comportamiento y apoyo en mi decisión a pesar de estar en desacuerdo totalmente conmigo en este tema) decido echarme un rato a descansar. Cuál es mi sorpresa cuando me doy cuenta de que al intentar tumbarme en la cama, un horrible y tremendo dolor, me recorre la espalda de abajo hacia arriba impidiendo que pueda tumbarme.
Al principio pienso que ha sido un tirón e intento tumbarme nuevamente pero el dolor es COMPLETAMENTE INSOPORTABLE. El mismo dolor tan fuerte, me corta la respiración en cada latigazo.
Estando de pie e incluso sentada, no siento ningún tipo de molestia, el problema viene cuando intento tumbarme.
Después de un rato dándole vueltas al tema e intentando comprender qué me estaba pasando, empiezo a pensar en la posibilidad de tener una costilla “montada” provocada accidentalmente en la clínica cuando fui a hacerme la punción, por un cambio de camilla, ya que el dolor se desplazaba por esa zona.
Por supuesto no tengo ningún tipo de formación médica, así que fue lo único que se me ocurrió.
Todo esto me llevó unas horas hasta que, viendo que el dolor no cesaba (y que me preocupaba tener que dormir colgada como un jamón) y que lo único que se me ocurría era “la teoría de la costilla montada” decido llamar al teléfono de urgencia que me proporciona la clínica por si sufres algún tipo de inconveniente antes de la cita para la revisión.
Me pasan con un doctor de ginecología, al cuál intento explicarle lo mejor y más detalladamente posible lo que me sucede, y decide que lo más conveniente es que vuelva a la clínica y me atiendan allí para quedarnos todos más tranquilos, aunque ya me avanza que no me preocupe que no será nada.
Me ahorro la odisea que tuve que pasar en la clínica hasta que me atendieron, ya que me derivaban al hospital de la zona, y lo que me costó hacerles entender todo lo sucedido, la llamada con el doctor y un sinfín de explicaciones. Acudí de nuevo a la clínica con mi hermana (Raquel, te quiero)
Por fin me atiende una doctora, la cuál le comenta a la enfermera nada más entrar en la sala donde yo me encontraba, que era muy temprano para sufrir el síndrome de hiperestimulación ovárica, que no habían pasado horas suficientes, aunque aún así, va a cerciorarse de que no es eso lo que me pasa.
Vuelvo a acortar el relato, ya que fue un total horror lo que tuve que sufrir para que pudieran hacerme una simple ecografía vaginal, incluido un ataque de ansiedad causado por el dolor que me provocaba el tener que tumbarme, era realmente insoportable. (Mil gracias a la enfermera que acompañaba a la doctora que consiguió sostenerme para poder hacer la ecografia y no paraba de tranquilizarme y apoyarme en toda aquella situación que yo ni si quiera entendia. Una persona con una enorme empatía y sensibilidad)
Después de descartar el síndrome de hiperestimulación y no entender absolutamente nada de lo que me estaba pasando, acuden a llamar de urgencia a un ginecólogo (“el mejor de la clínica” palabras textuales tanto de la doctora como de las enfermeras).
Cuando llega y le explico todo lo sucedido, únicamente me presiona un punto en la espalda, el cuál me hace repetir el horrible dolor, pero sin necesidad de estar tumbada (lo que me provoca otro ataque de ansiedad) y seguidamente
y asombrosamente rápido me dice “tienes que volver a entrar en quirófano”
Por supuesto me ahorro la conversación completa, el momento de avisar a mis padres, esperar a que llegaran y les explicaran lo sucedido..una odisea que no le deseo ni a mi peor enemigo.
Lo que me pasaba era que, DEBIDO A LA PUNCIÓN (que por supuesto no es culpa de la doctora que la realiza sino que es algo que “puede pasar” y de lo que ABSOLUTAMENTE NADIE TE INFORMA) un ovario estaba sangrando. Los coágulos de sangre que iban pululando por mi organismo era lo que me provocaba el dolor, ya que según el médico que me estaba atendiendo (que para mi fue totalmente asombrosa la facilidad y rapidez con la que me diagnosticó, después de HORAS allí en manos de la otra doctora. (MIL GRACIAS A ÉL TAMBIÉN POR SU COMPORTAMIENTO CONMIGO Y CON MI FAMILIA) la sangre va irritando todo lo que toca, y al ponerme en la posición de tumbada, los coágulos iban chocando contra las paredes de mi organismo siendo tremendamente doloroso.
Mi entrada de nuevo en quirófano, por supuesto fue otra historia que daría para escribir un libro, de la cual salí con una laparoscopia de urgencia, para coagular el ovario en cuestión y limpiar todos los restos de sangre que me había provocado.
Sé que parecen muchas líneas, pero esto es sólo un ápice de toda la historia, que ojalá pudiera contar en “versión extendida” y hacerla llegar a todas aquellas mujeres que están pensando en hacerse donantes de óvulos.
Como anécdota me quedaron 11 dias de baja, con la consecuente pérdia de dias de trabajo y su correspondiente “descuento en mi nómina”, el tremendo momento de mi salida de quirófano después de la laparoscopia en el que se saltaron el protocolo, accediendo a bajar a quirófano a un familiar mío ya que mi situación al despertar de la anestesia podría compararse con la posesión de la niña de “El exorcista”, momento en el cuál casi supliqué que bajaran a mi madre a la que sólo pude decirle al verla “mama, quiero morirme” fue tremendo
el dolor y malestar que sentí al despertar (Mil gracias también al enfermero que me acompañaba en esos momentos, y que se encargaba de mi período de observación antes de subirme a planta, fue increíblemente humano su comportamiento hacia mi)
y por último, mis 2 hermosas cicatrices, una en el ombligo por el cuál introducían la cámara, y otra en la parte izquierda del vientre, por donde introducían el instrumental quirúrgico.
Muchísimas gracias a quien se moleste en leer esto, ya que debía ser una de las experiencias más gratificantes de mi vida, y resultó ser una de las más traumáticas.

FRASES DE AQUEL “FATÍDICO” DIA:

DOCTOR/YO
-cómo que otra vez a quirófano???
-te prometo que cuando salgas el dolor habra desparecido por completo.
-pues bájeme ya POR FAVOR

MI HERMANA/”RECEPCIONISTA” DE URGENCIAS DE LA CLÍNICA
-de aquí no nos movemos hasta que nos atienda un puto médico!! que parte no entiendes?

MI MADRE/YO
-mama, quiero morirme, por favor, quiero morirme.
(ella sólo lloraba y me cogía la mano.)

DOCTORA QUE ME ATENDIÓ EL DÍA DE LA REVISIÓN DESPUÉS DE LA INTERVENCIÓN DE URGENCIA (doctora que por cierto, fue la que me realizó la punción)
- te recuerdo que puedes ponerte en contacto con nosotros en todo momento y cuando lo desees si quieres volver a donar..
(decidme que no es para estrangularla en ese mismo momento)
MI MÉDICO DE CABECERA EN EL MOMENTO DE ACUDIR A BUSCAR LA BAJA, Y DESPUÉS DE EXPLICARLE EL CASO
-tienes suerte, ni te imaginas las consecuencias tan graves que podrías haber sufrido,incluida la posibilidad de haberte tenido que extirpar el ovario.
Denúncialos, aunque sea sólo para que les obliguen a informar de todo esto a las donantes.
(Por supuesto no hubo denuncia, ya que yo sólo quería salir de allí y volver a casa..después de pasar algo así sólo quieres olvidarlo. Pido perdón por esto a todas las donantes que hayan sufrido algún tipo de secuela, y a las mujeres que están planteándose la posibilidad de ser donantes, pero es algo complicado y yo sólo quería volver a mi vida normal)
Y mil frases y detalles que quedarán en mi recuerdo y en el de mis familiares para TODA LA VIDA.
Muchas gracias por la oportunidad de poder explicar esto.

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